Nvidia ha redefinido lo que significa una tarjeta gráfica. Con la arquitectura Ampere y el trazado de rayos en tiempo real, la GeForce RTX marca un antes y un después en el mundo del gaming y la computación.
Una GPU a la altura de la clase TITAN con arquitectura Ampere, 24 GB de VRAM y capacidades impensables hasta ahora para el gaming y la creación.
Capaz de conectar, reproducir y capturar en 8K — el cuádruple de píxeles que en 4K y dieciséis veces más que en 1080p — con un solo cable HDMI 2.1.
El renderizado asistido por IA genera imágenes más nítidas en tiempo real usando núcleos Tensor, multiplicando los FPS sin sacrificar calidad visual.
Nvidia, una de las empresas referentes en renderizado de imágenes y procesamiento gráfico, presenta su nueva unidad de proceso gráfico (GPU): la GeForce RTX 3090. Una GPU que se sitúa a la altura de la clase TITAN gracias a la tecnología de Ampere, la arquitectura RTX de segunda generación de NVIDIA. Duplica el procesamiento de texturas y el renderizado para una imagen más suave y nítida, e incorpora mejoras en inteligencia artificial mediante núcleos de trazado de rayos (RT), núcleos Tensor mejorados, nuevos multiprocesadores de Streaming y 24 GB de memoria de vídeo.
"La RTX 3090 es capaz de conectar, reproducir y capturar en resolución 8K: el cuádruple de píxeles que en 4K y 16 veces más que en 1080p."
Esta tarjeta está preparada para la resolución que marca el nuevo estándar: el 8K. Es capaz de conectar, reproducir e incluso capturar contenido en esta resolución, ofreciendo un nivel de detalle extraordinario. El modelo es compatible con HDMI 2.1, lo que permite una conexión única por cable entre el PC y una pantalla 8K sin ningún tipo de adaptador.
Una de las tecnologías más innovadoras de NVIDIA es el renderizado asistido por IA. Se trata del DLSS (Deep Learning Super Sampling), una técnica de supermuestreo basada en aprendizaje profundo que genera imágenes más atractivas y nítidas en tiempo real dentro de los videojuegos, utilizando los núcleos Tensor de procesamiento por IA integrados en las GPU GeForce RTX.
El resultado es una tarjeta que no solo permite jugar en 8K con un nivel de detalle impresionante, sino que también mejora la fluidez en la reproducción de vídeos y películas, y acelera el trabajo en diseño y edición de gráficos.
24 GB de VRAM y la arquitectura Ampere permiten manejar escenas 3D, renders profesionales y videojuegos en 8K con una fluidez hasta ahora reservada a estaciones de trabajo.
El DLSS usa redes neuronales entrenadas para inferir píxeles y aumentar la resolución en tiempo real. Más FPS, más nitidez, menor carga en la GPU.
Con soporte para ray tracing, 8K nativo y HDMI 2.1, la RTX 3090 está diseñada para los estándares del próximo lustro, no solo para hoy.